Francisco Javier Molinero (Toledo, 1985) nos recibió el sábado en la zona mixta del Nou Estadi de Tarragona. Su equipo, el Huesca, acababa de empatar a cero con el Nàstic. Antes de que cogiera el autobús de vuelta a tierras aragonesas nos dio tiempo a hablar del inicio de temporada, de su paso por Rumanía o del Real Aranjuez.¿Cómo te va por Huesca?
Bien. Este equipo es una gran familia, que me ha acogido con los brazos abiertos desde el primer día. Estoy muy contento y muy a gusto. Huesca es una ciudad parecida a Aranjuez, así que muy bien.
El inicio de temporada del Huesca está siendo un tanto irregular. El equipo está coquetenado con los puestos de descenso.
Empezamos con resultados negativos y estamos abajo en la clasificación, pero estamos haciendo las cosas bien y creo que hemos hecho méritos, sobre todo en casa, para tener más puntos de los que tenemos. El fútbol es así y lo importante es que tenemos un buen equipo, que sabe trabajar y dar el máximo.
¿Y qué balance haces a nivel personal?
Estoy jugando y me siento con confianza, y eso para un futbolista es lo mejor. Pero la competencia es muy alta y tengo que seguir trabajando al 100 por cien. Estoy muy a gusto en Huesca, cerquita de casa, más no se puede pedir.
Llevas el dorsal 7, un número de delantero.En mis anteriores equipos llevaba normalmente el 15, pero cuando llegué aquí lo tenía el capitán y hay que respetar la jerarquía. El 7 estaba libre y decidí cogerlo porque era un número nuevo para mí.
¿Cómo te surgió la posibilidad de ir al Huesca? ¿Tenías otras ofertas?
Había cosas. En el fútbol parece que todo el mundo te quiere y hay que valorar cuál es la mejor opción. El Huesca confió en mí desde el primer minuto, me presentaron la oferta y no lo dudé ni un instante. Después de mi paso por Rumanía, quería volver a España, estar a gusto y sobre todo sentirme importante en un equipo, que es lo que estoy consiguiendo. Espero hacer un buen año y a ver si conseguimos la permanencia, que es nuestro objetivo.
¿Qué tal fue tu experiencia a en el Dinamo de Bucarest?
Bien. Fue una experiencia nueva para mí: otro país, otra cultura… Deportivamente pude jugar la Europa League, contra equipos importantes, pero la mentalidad de Rumanía no tiene nada que ver con la de aquí. Yo estoy acostumbrado a trabajar de otra manera. No tuve ningún problema, pero al final lo pase un poco mal: el equipo se partió, cada uno iba por su lado, y el presidente nos metió mucha caña.
Sólo has firmado un año de contrato con el Huesca. ¿Cuáles son tus planes de futuro?
Mi objetivo es ir día a día, intentar jugar lo máximo posible y hacerlo bien para el Huesca. El día de mañana no sé qué pasará, sólo pienso en la próxima semana, en el próximo partido.
Empezaste en el Atlético de Madrid y después pasaste por Mallorca, Málaga o Levante. ¿Consideras tu fichaje por el Huesca como un paso atrás?
Para nada. Estoy muy contento de estar aquí. El fútbol está muy difícil, cada vez hay más jugadores, y no es fácil mantenerse a nivel profesional en Primera o Segunda División.
¿Sigues la actualidad deportiva de Aranjuez?Sí. Sigo bastante al Real Aranjuez: esta temporada está arriba y ojalá suba a Tercera División… aunque tendría que estar fácilmente en Segunda B. En Aranjuez hay muy buenos futbolistas: Riki, Mora, Portillo… o yo mismo, que, aunque soy medio de Ontígola, me considero de Aranjuez porque tengo muchos amigos allí, mi novia es ribereña… En Aranjuez está prácticamente toda mi vida.
Y ahora viene pisando fuerte Dani Suárez, del Real Madrid C.
Y su hermano Carlos en el Madrid de baloncesto. En Aranjuez hay muchos deportistas, como el judoka Ángel Parra, que está tirando para arriba. Es importante que en Aranjuez se den cuenta de lo que tienen y lo valoren.
¿Te veremos este año en el tradicional partido benéfico entre amigos de Mora y amigos de Agudo?
Sí. Es el 23 de diciembre. Es por una buena causa y pasamos un buen rato entre amigos, con gente mítica de Aranjuez, como Pepín, Manjón u Honorio, que han jugado al más alto nivel.

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